Tras la exhibición de calidad que ayer pudimos presenciar del futboliste culé, Bojan Krkic, ante el athletic de Bilbao, ha vuelto una duda que siempre ha rondado mi cabeza cuando he visto jugar a este chaval. No es otra que porqué el barcelonista de diecinueve años no cuenta con la confianza de Pep Guardiola y apenas goza de minutos.
Si nos damos una vuelta por sus cifras anotadoras volvemos mareados por unas estadísticas que bien podrían firmar los máximos artilleros de la liga española. Y es que, si en la temporada 2007/2008 con Frank Rijkard en el banquillo Bojan anotó 11 tantos en las tres competiciones en apenas 18 partidos (a la edad de 17 años consiguió 10 en liga), en la 2008/2009 hacía 10 en 17 partidos (3 en champions) y en la actual lleva conseguidos 7 en 10 partidos. Creo que las cifras son de sobra meritorias para, si no conquistar un puesto en el competitivísimo 11 del club blaugrana, disponer de muchos más minutos de los que tiene hoy día. Doce partidos de inicio en dos campañas completas son una renta exigua para un jugador llamado a ser santo y seña de la entidad catalana.
No obstante, Bojan es un futbolista que posee un exquisito dominio de ambas piernas, de un descaro no propio de alguien de su edad, y que dispone además de un disparo que ha dejado petrificado a ya muchos porteros de la geografía europea. Si a esto le sumamos que aún no ha cumplido las dos décadas, llevamos ya tiempo pudiendo hablar de un futbolista de futuro, no ya para el barcelona sino también para la selección nacional. Y si Pep no le va a dar los minutos que necesita, quizá sea justo y necesario que el club busque una cesión para la temporada que viene, ya que su nivel corre riesgo de quedarse estancado.
Y es que es curioso que se hable tanto de jóvenes promesas como Canales, Muniain o Pedro, y, sin embargo, se trate a Bojan como a un jugador consolidado. Hoy en prensa se leía como normal que un jugador de 19 años hiciera un doblete en el Camp Nou. Y yo pregunto, ¿es que eso pasa todos los días? Me temo que hay dos teorías barajables del porqué de su suplencia. En primer lugar, es posible que al rendir menos en banda que como punta puro Guardiola no albergue la opción de que Bojan juegue en el extremo y sólo le sacaría de titular siempre que no esté disponible su gran fichaje, en mi opinión muy negativo para el juego culé, Ibrahimovic (aunque ese es otro tema que debatiremos esta semana). En segundo lugar, que Bojan sufra de algo parecido a lo de Jesús Navas un par de años atrás y, por ello, no fuera convocado a aquella Eurocopa que coronamos.
Algo pasa con Bojan y yo estoy encabezonado en encontrar el qué. Porque cada vez que le veo jugar me recuerda mucho a ese delantero español que España ansía tener, y se me ponen los pelos de punta. Por ello, por el bien de nuestra selección, hay que darle continuidad como a toda la generación de los Muniain, Pedro, Susaeta o De Gea, entre otros, que seguirán con la buena dinámica que el fútbol español está tomando internacionalmente de cara a los próximos años.
Víctor Franco


